Colo-Colo vio cómo se le escapaba la victoria en Everton al recibir un penal en los últimos segundos, sentenciado por Sebastián Sosa. La frustración desbordó los pasillos del Estadio Sausalito.
Arturo Vidal, ausente del partido por suspensión, fue uno de los primeros en pasar por zona mixta. Sin contener su furia, lanzó un fuerte mensaje: "Díganlo ustedes, opinen. Pónganse los pantalones", aludiendo tanto al arbitraje como a los medios presentes.
En su camino hacia los camarines, el "King" también encaró personal y directamente al árbitro Felipe González. Con evidente molestia, exclamó que "nos han cagado todo el año… ¿para qué está el VAR?", cuestionando la efectividad y credibilidad del sistema.
Su indignación continuó en redes sociales, donde publicó la repetición de la jugada que derivó en el penal y acompañó la imagen con la frase "Sin palabras", demostrando que el enojo perdura más allá del campo.
Este episodio refleja un ambiente altamente tenso en la interna alba, donde el equipo percibe que decisiones arbitrales recurrentes están impactando negativamente su rendimiento y moral. La indisciplina emocional y la sensación de injusticia podrían tener consecuencias en lo disciplinario y en el ánimo del plantel.