Tras el empate 1-1 en Sausalito, el ayudante técnico Pablo Ricchetti explicó las decisiones tácticas que generaron controversia: específicamente las salidas de Víctor Felipe Méndez y Francisco Marchant. Sobre Méndez, señaló que presentaba un golpe físico y tenía dificultades para proyectarse hacia adelante, especialmente tras disputar duelos de altura. Esta adaptación buscaba sacrificar algo de fluidez ofensiva, pero reforzar el medio con mayor presencia y capacidad para manejar los centros rivales.
Respecto a Marchant, Ricchetti indicó que su salida respondió a un desgaste visible en el jugador, y que se optó por un impulso físico para que Vicente Pizarro y Claudio Aquino pudieran jugar con más soltura. Era clave mantener intensidad en el mediocampo y no dejar que el ritmo decayese.
Estos cambios reflejan una lectura táctica del cuerpo técnico: privilegiar control y solidez en el cierre del partido, incluso a costa del juego fluido ofensivo. Sin embargo, la decisión fue cuestionada porque coincidió con el cobro del penal que Everton transformó en empate en los minutos finales.