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El partido entre Colo‑Colo y O'Higgins en San Fernando (empate 1‑1) no solo dejó un resultado deportivo, sino que fue escenario de varios incidentes preocupantes tras el pitazo final. Al salir del estadio, Aníbal Mosa fue blanco de un lanzamiento de botella desde la tribuna, aunque afortunadamente no resultó herido. Este hecho reflejó el clima hostil hacia la dirigencia tras una gira donde el rendimiento del equipo está bajo observación.
En medio del tumulto, un periodista intentó acercarse a Mosa para hacer preguntas. Fue entonces cuando los guardias de seguridad personal del dirigente intentaron apartarlo, generando una situación confusa: el comunicador cayó al suelo y posteriormente acusó agresión, aunque no se constató contacto físico directo. Este incidente encendió un debate sobre el manejo de prensa y el protocolo de seguridad en estos entornos.
La tensión no se quedó en eso. Quienes cubrían el partido también reportaron un altercado entre el periodista y personal de seguridad, que escaló entre empujones y comunicación tensa. Aunque no hubo heridos ni objetables daños graves, el episodio generó malestar institucional y ha puesto bajo la lupa el ambiente que enfrenta Colo‑Colo fuera del campo de juego.