El domingo 22 de junio de 2025, en La Florida, la derrota de Colo‑Colo contra Audax Italiano (2‑1) no solo resonó por el marcador, sino también por situaciones que trascendieron el campo de juego.
El foco quedó sobre Arturo Vidal, quien, desbordado por la frustración en los minutos finales, protagonizó una serie de efusivos reclamos hacia el árbitro Fernando Véjar. Primero protestó por un posible tiempo perdido tras la salida de Lautaro Palacios, recibiendo una amarilla. No satisfecho con esa sanción, insistió con más fuerza, lo que derivó en una segunda tarjeta–roja prácticamente instantánea. Vidal se perderá el clásico ante la UC el 6 de julio y, si la dirigencia así lo decide, también podría quedar fuera del Superclásico contra la U.
Tras la expulsión, el 'King' intentó entregar la jineta de capitán a Esteban Pavez, quien había entrado en el segundo tiempo. "Esteban, toma", le dijo, pero el mediocampista la rechazó en plena incredulidad del ex Bayern. El gesto fue captado en vivo, y Vidal incluso exclamó: "¿Entonces a quién se la paso po', hue...?". Ni él ni Pavez dieron explicaciones inmediatas, y la cinta finalmente recayó en Vicente Pizarro, tercer capitán, quien la portó hasta el final del encuentro.
En conferencia de prensa, Vidal no se guardó nada. Calificó la expulsión como "de locos" y acusó al árbitro de "no tener carácter para dirigir partidos de Colo‑Colo" y de estar "para segunda o tercera división". También explicó su reclamo: había cuestionado la velocidad de revisión del VAR en el primer tiempo y le pidió nuevamente que revisara la jugada. Al no obtener una respuesta favorable, Vegár le mostró las amarillas.
En términos deportivos, la derrota frenó a Colo‑Colo, interrumpiendo su racha de seis partidos invictos y consolidó a Audax Italiano en la cima del torneo. Pero el núcleo del debate se situó en la tensión emocional: un capitán expulsado, un reparto de jineta fallido y un mensaje duro al arbitraje nacional.
Este episodio se ajusta como un imprevisto más en un equipo en construcción, liderado por Jorge Almirón. La foto del capitán sin su cinta, y el rechazo de Pavez, reflejan no solo el malestar por la derrota, sino también fisuras internas que pueden pesar en los próximos desafíos. El clásico ante la UC, sin Vidal, se convierte en una prueba clave para la solidez anímica del plantel.
El foco quedó sobre Arturo Vidal, quien, desbordado por la frustración en los minutos finales, protagonizó una serie de efusivos reclamos hacia el árbitro Fernando Véjar. Primero protestó por un posible tiempo perdido tras la salida de Lautaro Palacios, recibiendo una amarilla. No satisfecho con esa sanción, insistió con más fuerza, lo que derivó en una segunda tarjeta–roja prácticamente instantánea. Vidal se perderá el clásico ante la UC el 6 de julio y, si la dirigencia así lo decide, también podría quedar fuera del Superclásico contra la U.
Tras la expulsión, el 'King' intentó entregar la jineta de capitán a Esteban Pavez, quien había entrado en el segundo tiempo. "Esteban, toma", le dijo, pero el mediocampista la rechazó en plena incredulidad del ex Bayern. El gesto fue captado en vivo, y Vidal incluso exclamó: "¿Entonces a quién se la paso po', hue...?". Ni él ni Pavez dieron explicaciones inmediatas, y la cinta finalmente recayó en Vicente Pizarro, tercer capitán, quien la portó hasta el final del encuentro.
En conferencia de prensa, Vidal no se guardó nada. Calificó la expulsión como "de locos" y acusó al árbitro de "no tener carácter para dirigir partidos de Colo‑Colo" y de estar "para segunda o tercera división". También explicó su reclamo: había cuestionado la velocidad de revisión del VAR en el primer tiempo y le pidió nuevamente que revisara la jugada. Al no obtener una respuesta favorable, Vegár le mostró las amarillas.
En términos deportivos, la derrota frenó a Colo‑Colo, interrumpiendo su racha de seis partidos invictos y consolidó a Audax Italiano en la cima del torneo. Pero el núcleo del debate se situó en la tensión emocional: un capitán expulsado, un reparto de jineta fallido y un mensaje duro al arbitraje nacional.
Este episodio se ajusta como un imprevisto más en un equipo en construcción, liderado por Jorge Almirón. La foto del capitán sin su cinta, y el rechazo de Pavez, reflejan no solo el malestar por la derrota, sino también fisuras internas que pueden pesar en los próximos desafíos. El clásico ante la UC, sin Vidal, se convierte en una prueba clave para la solidez anímica del plantel.